Unidos para siempre por el contacto entre ambas membranas.
Así, sin verbos, nada más dos cuerpos en contacto por un corto tiempo y luego eterna y mutuamente invocados.
Dicen: ‘es un app que trae esquites a domicilio, está pocamadre porque te los carga directo a la tarjeta y los puedes calificar si le puso demasiado chile del que sí pica’ y se les pasa que más rápido que lento le vamos dando en la madre a eso que en el pasado se le llamaba Realidad.
En palabras pantanosas, el silencio como resortera, resulta un faro hacia la verdadera confusión. Es aprender de los errores o aprenderse los errores, sin caer en la aprehensión. Malditas almas necias que reparten las escuelas. Prefieren pescar una sosa justicia que una fábula que aletea con vida y ficción.